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sábado, 22 de diciembre de 2012

Falta de Claridad

El Sol va haciendo su lento pero inevitable descenso por el oeste. Sus rayos aún le iluminan, aún le proporcionan algo de calor, aún le muestran por donde sigue la senda. 
El sudor empapa su frente y desciende por su nariz para precipitarse al suelo a cada nueva zancada en su carrera. En su cabeza suena "Till Kingdom Come" de Coldplay y es su voluntad y la guitarra los que van moviendo sus piernas. Está cansado, no intenta ni pretende ocultarlo, ya ha pasado muchas cosas como para preocuparse de eso, sus múltiples máscaras las guarda para otras ocasiones en las que sean más necesarias. 
Su trote no es tan ligero y continuo como lo era hace unos años, se da cuenta de que se va notando la inactividad y se maldice un poco por ello, pero está decidido a recuperar esa fuerza. Su respiración al menos sigue siendo acompasada, algo que agradece, nunca ha llegado a confiar en demasía en sus pulmones, pero por ahora parece que responden y que le permiten continuar hacia delante en el camino.
Al Sol le resta muy poco que recorrer en su particular carrera diaria para cuando él alcanza el risco al que pretendía llegar. Es un momento particularmente crucial, sus muslos están ardiendo por el esfuerzo, su corazón bombea con violencia y sus ojos ya no ven con la misma claridad, "me falta oxigeno" piensa, pero en parte sabe que no es solo eso, sabe que quizá ya no mira con la misma fijación las cosas, que ahora su mirada solo se clava en ciertos detalles, como la panorámica que está disfrutando.
Observa el paisaje y le atacan el anhelo y la morriña, un par de lágrimas se atreven a asomarse a hurtadillas por sus ojos, brillando cuando atrapan los pocos rayos de luz solar que aún quedan. Inspira, cierra los ojos y expira el aire larga y acompasadamente. Una ligera sonrisa de medio lado se va abriendo paso en su rostro y sus ojos vuelven a abrirse para observar de nuevo el paisaje que se encuentra a sus pies. Ahora está en paz con todo aquello, ahora puede despedirse del risco y volver por el sendero.
Da la espalda al risco e inicia su carrera una vez más, el sendero va serpenteando introduciéndose en el bosque, donde los rayos del Sol ya casi se han desvanecido, donde el frío se había introducido en sus huesos a la ida, tal y como ocurrirá a la vuelta, donde esa falta de luz agudiza esa falta de claridad, esa poca observación en los detalles, pero tiene que recorrerlo, es el camino a casa.
Solo se oye su respiración y sus pasos pisando grava, hojas y pequeñas ramas. Está en una burbuja en la que únicamente ve el sendero que empieza a empinarse hasta que vuelve a llanear en la salida del bosque. Un poco más y estará fuera, un poco más y habrá salido de aquel paraje húmedo. Levanta su mirada y ve algo en el linde del bosque, su mirada busca y precisa esa claridad que deseaba, sus pupilas se esfuerzan en enfocar las figuras que se encuentran más adelante. Poco a poco las figuras comienzan a tomar forma y él comienza a discriminarlas pasando de ser figuras a ser trocitos de su corazón, personas con las que ha compartido experiencias, seres queridos que ha conocido en el camino.
De repente, la cuesta ya no es tan empinada. Sus músculos antes cansados pasan a recuperar su vigor y a apartar el cansancio a un lado. Su trote vuelve a ser alegre como si acabase de comenzar a correr. Su media sonrisa se torna entera y sus ojos se encienden siendo el reflejo claro de lo que ha ocurrido con su zancada, la cual a comenzado a devorar metros del sendero como el mar devora las costas con la marea alta. Su corazón ahora late con furiosa alegría, no hay cansancio, no hay frío, solo está la voz de su voluntad susurrándole que ya le queda poco para llegar al linde del bosque y abrazar a esas figuras. 
Ya no le importa el sendero, si volverá por el mismo camino o tendrá que coger otra ruta en la siguiente bifurcación, en este momento ya no le preocupa, no es importante. Lo que le importa es alcanzar a esa gente, "su" gente y abrazarlos, porque les debe tanto aunque ellos no lo sepan, solo y para empezar han conseguido facilitar su paso a través del bosque y han solucionado sus problemas de visión, porque aunque todo lo demás está borroso, a ellos los ve con perfecta claridad.

jueves, 28 de octubre de 2010

Con el viento por montera

Va bajando la calle en bicicleta y ni siquiera parece percibir a la gente con la que se cruza, hay veces en que incluso cierra los ojos y disfruta de la música que se escucha en sus pequeños auriculares. El viento revuelve su cabello y disfruta con ello. Una ligera sonrisa se dibuja en su cara mientras a golpe de pedal va recorriendo la ciudad sin salirse del carril bici.
El sol le acaricia la piel en los momentos en que no hay árboles cerca para servirle de parapeto y su piel se eriza contenta por esa sensación cálida que proporciona el astro rey similar a un abrazo. Podría estar así eternamente si no fuera porque tiene que devolver la bicicleta en una de las múltiples estaciones de la ciudad.
Su sonrisa y alegría es contagiosa. La gente le mira cuando espera en el paso de cebra moviendose rítmicamente con la música que solo él puede escuchar y es inaudible para los demás. No para de dirigir su mirada a los ojos de los que esperan con él y como siempre ocurre, los demás, presas de la estupida vergüenza que impone la sociedad de la impersonalidad, dirigen su vista a cualquier otro lado. Él sonríe porque solamente una niña pequeña le mantiene la mirada y se ríe con él. Quizá no todo esté perdido. Otro soplo de aire que hace que un sombrero salga volando y tanto el ciclista como la niña no aguantan más y sueltan una sonora carcajada. El resto les mira y poco a poco una joven empieza también a reir viendo a la pequeña desternillarse en el suelo. A ella le sigue un hombre mayor y su señora enternecidos por lo bello de la escena.
Se pone en verde y el ciclista se aleja despidiendose con la mano de la pequeña, con tan poco ha conseguido tanto. Él sigue su camino entre los árboles mientras el viento sigue revolviendole el pelo y con una fuerte inspiración, cierra los ojos, expulsa el aire y sonrie como aun no había sonreido ese día. Es algo tan simple, tan nimio y en cambio tan poderoso que le sorprende y en parte le apena que la gente no se dé cuenta cada día de que siempre hay algo por lo que sonreir, por lo que alegrarse de estar vivos.
Es tan bello encontrar una sonrisa y sonreir con ella, que le da lo mismo que sea solo un flash en la bicicleta mientras parece que el viento le transporta a su destino.
Creo que mañana todos sonreirán un poco más.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Y ya hace un mes...


Pues si, señoras y señores, ya hace un mes que campeo por la ciudad Condal y a la postre también mi ciudad natal. La verdad es que todo va genial y no soy capaz de explicar todo lo que he vivido y me he divertido en este tramo de tiempo, pero voy a intentarlo:
El 18 de Septiembre llegué aquí cargado con un par de mochilas enormes y la inestimable ayuda de Pablo (lo cogí de Sherpa para una tercera maleta), llegamos a las 1 a la terminal antigua de Barcelona (que es desde donde opera Ryanair) procedentes del aeropuerto de Málaga. Cogimos el cercanias en el mismo aeropuerto y nos bajamos en la parada de Paseo de Gracia a unos 7-8 minutos andando desde mi casa. Subimos Paseo de Gracia, cruzamos Diagonal y llegamos al principio de Gran de Gracia que es donde se encuentra mi piso, justo al lado de los Jardinets de Gracia y la casa Fuster.


(El mítico ascensorillo, aunque sale muy mal)

Subimos a casa todo cargados en nuestro super ascensor (por dios que estoy enamorado del ascensor) y nos abrió la puerta mi compañero de piso Ferrán, al que hasta ese momento no conocía (y del que ahora me alegro de conocer, es un tipo genial), charlamos un rato, dejamos las cosas en mi nueva habitación y salimos pitando porque habiamos quedado con Mónica en la parada de Fontana para comer por las terracitas de Gracia.
(La Moniquetta dandole a la Estrella Damm)
(Pablo siguiendo el ejemplo)
(Mi habitación desde un ángulo con Pepperoni dominando la cama como no podía ser de otra forma)
(Y mi habitación desde el otro lado con mi hermosa terraza)

Allí nos tomamos la Estrella Damm de rigor (echo de menos la Alhambra, pero por suerte en mi casa se compra Alhambra especial de vez en cuando, Yuhuuu!!!) y un rico "entrepan" (nunca encontré una palabra más inteligente en otro idioma para bocadillo xD) en la plaza del diamante. Ya después de una siesta reparadora de verdad empezó la aventura barcelonesa.
Desde entonces todo ha sido un no parar, estuve en las fiestas de la Mercé, viendo los conciertos (como 50 conciertos todos gratis por toda la ciudad), los correfocs, los gigantes y cabezudos, los castellets, etc.(Con Ferrán después de los conciertos)

Además durante esos días me encontré a mi amigo Mario de Cabo de Gata en la ciudad y me invitó a ver un partido de Champions del Barcelona de balonmano, gracias a que es amigo de Alvaro Ruiz (quedaros con el nombre) un chico que juega en el Barça y al que yo ya conocía de los campus de balonmano.




Después de eso han seguido pasando cosas, la vuelta a Granada para el curso de MAGIA!!! jajaja, me lo pasé como un enano y practico casi todos los días un poco. También descubrí la sala de escalada a la que estoy yendo, la sala "Climbat" propiedad de la gente de Desnivel (para los que escalen lo conocerán), donde además estoy conociendo un montón de gente superinteresante y con la que me divierto un montón.
También fuimos a los Pirineos, o para ser más exactos al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido en el puente del Pilar. Y aunque nos llovió mucho, fueron unos días geniales de 3 granadinos (Mónica, Paula y yo) con 3 erasmus (Rita, Quentin y Eva). Rita es mi compañera de piso, es de Portugal y casi siempre es con quien salgo de fiesta. Quentin es un chico belga superapañao que está saliendo con Rita y con el que me lo paso en grande. Y Eva es una chica austriaca que habla el español de lujo y con la que estoy aprovechando para hacer conversación Español-Alemán, lo cual desde luego me viene de lujo.
(Dios, es que es genial el sitio)
(Yo, Eva y Paula con la obra de arte colectiva que tengo yo)
(Moniquetta, Rita, tb conocida como Poca-hontas, y Quentin)

Luego la semana pasada Ferrán me invitó a ver el Barça-Valencia en el Camp Nou, así que cumplí otra de mis ilusiones ya que nunca había estado en un partido del Barça. Os podeis imaginar como estaba, un niño con juguete nuevo era un ser infeliz a mi lado xD.

Por lo demás todo muy bien, el catalán lo entiendo a la perfección y espero poder hablarlo en un par de meses si sigo a este ritmo. La facultad de lujo, la gente genial y ahora me he apuntado a un equipo de futbol con los demás senecas para la liga interna xD.
En mi piso la cosa también marcha muy bien. Me llevo estupendamente con mis compis de piso y definitivamente mi cuarto lo estoy haciendo cada vez más mio. Mis compañeros son 6:
-Rita "la portuguesa", o Rita the singer como dice Paula. Es algo más pequeña que yo y viene de Erasmus, junto con Ferrán es mi compañera de fiestas en el piso xD.
-Ferrán, es de Barcelona, además de Gracia para más inri y un forofo del Barça xD. Es un tio genial, que está ahí tanto para un roto como para un descosio. Además cuenta con ese sentido del humor que encuentras en muchos catalanes tan similar al de Buenafuente.
-Jesús "el maño", es el papá de la casa, trabaja de constructor interiorista para hoteles, cadenas de restaurantes, etc. y se machaca un montón en el gimnasio. Es un tio muy jovial y ameno con el que da gusto conversar.
-Aitzol, el otro barcelonés del piso, también informático, también en la Pompeu, aunque no va nunca a clase, lo poco que le veo hacer es jugar constantemente al ordenador, parece ser que está de baja, aunque no lo se muy bien ya que es bastante reservado. Es quien alquila realmente el piso y la verdad es que es muy amable.
-Ornella "la francesa", se podría decir que es mi hermana mayor en el piso, aunque eso sí, una hermana bastante alocada y con la que me rio una barbaridad. Vive con Ricardo y parece que está pendiente de que le den el visado para irse a trabajar a Mexico.
-Ricardo "el mexicano", es un tió que no sabe hacer otra cosa que reirse, continuamente está gastando bromas , no me extraña que Ornella y él estén juntos jejeje. A pesar de ser también alocado, luego se va a trabajar de chef (cuando le parece, pq es un Freelance), se pone su traje y camisa negra y a los hoteles más caros de la ciudad (ninguno por debajo de 4 estrellas).
En fin, creo que en un mes no está mal, ya os seguiré contando
Deu.