Mostrando entradas con la etiqueta arzobispo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta arzobispo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 12 de mayo de 2010

Decálogo de la Semana Santa

Como casi todos sabeis suelo trabajar durante la semana santa grabando las procesiones para la tele local. Es un trabajo bien remunerado pero que como podréis comprender no me mola nada. Vale que cuando estoy en mitad del trabajo disfruto porque mi parte es movidilla y se me da medianamente bien, pero todo lo demás es francamente horrible. Y de todo eso que lo rodea os voy a hablar un poquito, porque este es el DECALOGO DE CURIOSIDADES DE LA SEMANA SANTA. Todo lo aquí expuesto me ha ocurrido en alguno de los años que he trabajado y es totalmente verídico.

1-Por mucho que los granadinos estén picados con los sevillanos lo cierto es que en semana santa los cofrades se vuelven sevillanos. Si, si, hacedme caso, nunca escucharás tantas veces "mi arma" (queriendo decir mi alma) que de boca de un capataz de una cofradía.
2-Mucho mojigatillo suelto diciendo "como me gusta el incienso" pero siempre en la procesión del Silencio con la oscuridad huele a porro que hecha para atrás en mitad de los palcos.
3-Los niños se convierten en maquinas programadas para saberse todas las saetas y posiciones de los cristos y las virgenes.
4-Esos mismos niños dan un miedo que te cagas porque mirán como los niños del maiz y asaltan la zona por donde va el paso para pedir estampitas (que las coleccionan como si de cromos de la liga se tratasen!!!!), pedir cera para hacer bolas mas grande que sus cabezas o para lanzarse a tocar los pasos.
5-Después de los años descubres que todo eso es un deporte de "aparentar", hay que parecer y si para eso tienes que llevar una pamela distinta (y horrible) cada día lo harás por la gracia de dios.
6-Las Saetas te pueden gustar hasta que una misma tía cante una saeta a cada paso de una procesión (2 pasos por 4-5 procesiones al día, echad cuentas) y todos suenen igual. Ahora, eso si, bendices el día que está afónica.
7-Da mucha grima cuando ves al arzobispo hablar con los niños pequeños. Yo no digo nada, solo notas como un escalofrío te recorre la espalda.
8-Siempre que llega el primer paso (suele ser un cristo) a la Catedral el arzobispo le dirige unas palabras, las cuales las termina con el recital de toda la plaza en conjunto de un Padre Nuestro. No tendría gracia si no fuese porque yo soy quien le pone el micrófono en la boca al arzobispo y a menos de medio metro de él, mis labios no se mueven para recitar el himno religioso.
9-Nunca metas a los caballos de la policía en mitad de una plaza llena de cera resbaladiza.
10-Si organizas la semana santa no dejes que un paso que tiene que pasar a medio día con todo el calor lo haga sobre una rampa encerada y derretida, un poco de previsión.
EXTRA- Las procesiones no son para los niños, así puede ocurrir que corriendo agarrados de las manos de sus papas te digan cocos de 3-4 añitos "voy a hacer caca" y cuando vuelvan te dirá "solo he hecho pipí"


Y ahora, de regalo, el DECALOGO DE OPCIONES PARA DINAMIZAR LA SEMANA SANTA. Estas son una serie de alternativas que se te ocurren con los compañeros despues de tirarte 9 horas pendiente de procesiones.
1-Que cambien el típico Himno de España con el que suele entrar la procesión a la catedral por "Paquito el Chocolatero" y que lo bailen los penitentes y el paso.
2-Que al menos uno de los días de la semana santa (si quiere más de uno ya a su gusto) el arzobispo se vista de "Reinaaaaaaa, reina de la noche". Debería ser sin avisar, así seguro que todo el mundo estaba pendiente de cuando iba a ser y criticarían el modelito como con la Tarasca.
3-Que por Calle Navas se pueda jugar a mosca con los penitentes (toma penitencia) y si dicen algo "agareo".
4-Que se haga un concurso de Miss y Mister penitente, con desfile en traje de baño y todo, eso si, con capirote.
5-Ya que les mola fumar porros cuando no hay luces, que cada día repartan dulces, siendo uno de los días pasteles de marihuana y por sorpresa. Así seguro que veían a dios.
6-Cambiar las típicas saetas por chistes de Jesucristo.
7-Ya que el arzobispo se disfraza, que el alcalde no sea menos y cada día tenga un disfraz distinto, con la condición de que un día sea de payaso y no pare de preguntar "¿Como están ustedes?"
8-Atar a todos los niños a un cristo al menos en la semana santa, con la pancarta que diga "Dejad que los niños se acerquen a mí, porque como se acerquen al cura...".
9-Que cuando llueva las hermandades se vean obligadas a poner la música de Benny Hill mientras corren por la calle con el paso.
10-Que exista la figura de un tío vestido de Wario/Judas que vaya por la calle gritando aquello de "¿ahora quien hace milagros hijo-de-sin-pecado-concebida?"

jueves, 14 de enero de 2010

El hombre de Dios, o Dios que hombre!!!

El título tan cómico, sonoro y llamativo de este post viene a raiz del último día que paseaba bajo la lluvia (últimamente omnipresente) por la plaza de las Pasiegas. Estaba practicamente yo solo en aquella plaza, que para quien no lo sepa es la plaza a la que da la entrada de la Catedral de Granada. Era normal, sobretodo debido al diluvio que asolaba Granada aquella tarde. Como siempre que paso por allí y como una manía de niño pequeño, suelo recorrer la plaza deslizandome sobre las suelas de mis zapatillas ya que resbala muchisimo y más si todo el firme está mojado. Así iba yo, mojandome y dibujando una ligera sonrisa en mis labios mientras "patinaba" por allí, pero claro, pocas veces no hay algo que llama mi atención o que se cruza en mi camino truncando mi diversión, en este caso fue una pequeña octavilla mojada que hizo que mi pie derecho se frenase en seco y que por consiguiente casi me dejase los dientes en el marmol de las escaleras.
Tras estabilizarme y cerciorarme de que seguía vivo me puse a mirar no la octavilla en cuestion (que había quedado destrozada) sino una hermana de esta. Me sorprendí, me reí y pensé en la necesidad de hablar del personaje del que hablaba aquel papel. No era otro que el (desgraciadamente en todos los sentidos que podais imaginar) Arzobispo de Granada, Monseñor Javier Martínez. Aquel pequeño tríptico contenía un mensaje de apoyo al susodicho personaje con respecto al gran número de hostias (no consagradas) que se ha llevado, posiblemente de forma merecida, en los últimos tiempos.
Como casi todos sabreis, la última perla de este señor la soltó en su homilía de Navidad. En ella estaba criticando duramente el aborto y la reforma de la ley que concierne a tal práctica, cuando mencionó la siguiente frase:
"...,pero matar a un niño indefenso, y que lo haga su propia madre, da a los varones la licencia absoluta, sin límites, de abusar del cuerpo de la mujer,...".
Esta declaración, que ya en si es una burrada y una abominación de mucho cuidado dignas de hacer merecedor de "Despreciable Ser Humano" al ente que la pronuncia (digo ente porque me niego a llamarlo ser), no iban solas, sino que iban acompañadas de otro regalito:
"Porque es de cobardes matar al débil,..., en la preciosa Edad Media, que nadie se atreve a recordar porque tampoco es políticamente correcto,..., época en la que hubo una orden militar cristiana" donde los caballeros "hacían el juramento de no combatir nunca con menos de dos enemigos a la vez, porque para un caballero cristiano era indigno combatir de igual a igual con quien no era cristiano. El mundo puede llamarlo estupidez. Yo le llamo valor".
Os preguntareis que sentido tiene este parrafo así inconexo. Tiene sentido porque justo antes en esa misma homilía había dicho:
"... es un genocidio silencioso que se impone a los profesionales como si fuera una obligación, el mismo tipo de obligación que las que tenían los oficiales en los campos de concentración..."
Supongo entonces que el buen Monseñor olvidó que la iglesia Católica permitió buena parte del genocidio Nazi y es más, bendecía los cañones alemanes, porque ellos iban a matar comunistas. Al fin y al cabo los nazis solo mataban judios. Y lo comparo con esa "preciosa Edad Media" porque tampoco recordará como Julio II, Papa de Roma conocido como "El Papa Guerrero" sometió e hizo a su voluntad a través de la fuerza por toda Europa. Obligando a trabajar entre otros a Miguel Ángel. O tampoco recordará los tiempos de Torquemada, pero claro, eso no era matar inocentes, sino herejes y pecadores (como Miguel Servet) a los que no perdonaban, a pesar de que el mismo Javier Martínez menciona:
"Sólo existe una medicina para este crimen: el perdón, medicina que sólo conocemos los cristianos. Un médico que haya practicado cientos de abortos y que algún día caiga arrodillado, asombrado de su propia mezquindad humana, es abrazado por el Señor. Una adolescente engañada por el chico que abusó de ella o por sus padres, o por la imagen que tiene de sí misma, siempre tendrá en la Iglesia una casa, una familia y una madre"
Lo de que el perdón solo lo conocen los cristianos me parece increible, sobretodo después de que todos esos crímenes en la época de la inquisición, esas miles de madres angustiadas creyendo que sus hijos muertos al nacer quedarían eternamente en el Limbo, esos miles de abusos en las sacristías, etc. hemos tenido que perdonarlos el resto de los mortales y sentirnos mal si no lo haciamos.
La trayectoria de este hombre además es larga y sentida. Llegó a Granada después de ocupar el obispado de Cordoba, del que salió corriendo tras protagonizar una sonada guerra abierta contra el presidente de Cajasur. Esto derivó en que ya en Granada dirigiese su guerra personal contra el archivero de la catedral y consejero de Cajasur (caja a la que no quería ver ni en pintura después de lo vivido), asi que al poco tiempo lo destituyó de su puesto y perdio definitivamente los papeles cuando intentó evitar la publicación de un libro coordinado por el ex archivero y gestionado por Cajasur, personandose en la imprenta de Cordoba para "secuestrar" los escritos.
También fueron sonados sus movimientos y declaraciones relacionados con la decisión de obligar a los seminaristas a salir de la facultad de Teología o unas declaraciones sobre el preservativo que dejaron una vez más claro cual es la ignorante y retrograda posición de la Iglesia con respecto al anticonceptivo:
"...el uso masivo de los preservativos no ha detenido los contagios de sida en Africa, sino que lo ha propagado, una realidad que está perfectamente constatada...".
A lo que añadía:
"... (los culpables son) los mismos que degradan sin cesar y sin límite nuestra propia humanidad y la dignidad de nuestro pensamiento cuando deciden promover entre nosotros la banalización absoluta del uso del cuerpo humano y del sexo...".
Creo que no es el más indicado para hablar un hombre que dice que un hombre tiene derecho total a abusar del cuerpo de una mujer que ha abortado, o que ha negado en varias ocasiones la existencia de abuso a menores por parte de miembros de la curia.
Por último, conozco personalmente una guerra abierta que tiene el arzobispado con la organización religiosa "Hermanos Obreros de María", porque en el colegio de esta organización ("Ciudad de los Niños") se reparten preservativos entre los menores (casi todos miembros de familias desestructuradas), que de no ser así podría dar lugar al crecimiento demasiado rápido de la población del colegio (vosotros ya me entendeis). También debo decir que entre los curas de los "Hermanos Obreros de María" se encuentran algunas de las personas que más respeto en este mundo por su dedicación, honestidad y trabajo duro por el bienestar de esos niños, y que ojala el resto de parrocos, curas, etc. se comportasen igual que ellos.
Supongo que en todos lados las cumbres del poder están corruptas.