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sábado, 13 de febrero de 2010

Cavilaciones de Parada de Autobús

Buaaaa como llueve!!!
Este invierno está siendo especialmente lluvioso y aquí en la parada de vez en cuando te ves golpeado por una racha de viento acompañada por un ligero baño de agua. En realidad gracias al examen de PDP no molesta para nada, me irrita más ver lo dificil que es escribir en la Moleskine apoyado sobre una rodilla jejeje.
Me gusta observar a la gente, la ciudad, los detalles y como transcurren. Las gotas siguen cayendo como un manto monótono sobre el asfalto y los que se dan cuenta de ello son presas del mismo suceso, corren tapándose la cabeza como pueden. La verdad es que ha sido un día algo loco, por la mañana hizo algo de sol, luego lluvia, mas tarde nieve y de nuevo lluvia, es lógico que mucha gente por la mañana no echara mano al paraguas y que ahora se acuerden de Maldonado y todos sus colegas de profesión.
Me gusta como huele todo a limpio cuando llueve, me gusta como con todo ese ruido de gotas golpeando contra el suelo en realidad todo se vuelve silencioso. Tiene gracia porque se convierte en una pequeña campana de aislamiento en la que solo se escucha Set Free de Katie Gray.
Miro a mis compañeros de parada y los examino ya como una costumbre para matar el tiempo cuando tengo que esperar. La chica al otro lado del banco debe estar esperando un SMS porque no para de mirar el móvil y no es para mirar la hora ya que tiene un reloj plateado en su mano izquierda que es con la que sujeta una carpeta a revosar de apuntes. El chico que está de pie a mi derecha debe rondar los 16 y parece que va a entrenar por la gran bolsa de deporte que lleva, sospecharía que a futbol pero con la que está cayendo dudo mucho que pudiese dar más de dos pasos en el albero embarrado.
Estoy sentado en el banco, porque algún privilegio tiene que tener estar cojo digo yo. Como siempre ocurre el chico no se sentó en mitad de la chica y yo, sospecho que más por vergüenza que otra cosa, yo tal y como tengo la pierna lo hubiese hecho sin dudarlo jajaja.
Ahora suena Seven Day Mile de The Frames
Justo estoy pensando eso cuando un hombre mayor se sienta entre nosotros, 66 años diría yo, viene con 2 bolsas en cada mano a revosar de verdura y algo envuelto en papel que me imagino que es pescado. Tal cual se ha sentado nos ha preguntado si hacía mucho que había pasado el bus, la chica que lleva más tiempo que yo le responde que ella lleva bastante y no lo ha visto pasar.
-Ay que ver como está el tiempo de loco, ¿verdad? -Me pregunta
-Si, la verdad es que si -Le respondo un poco atropellado y sorprendido

-Pero, ¿qué haces escribiendo con la que está cayendo niño?

-Es para pasar el rato mientras espero.
-Ves tu. Yo cuando era más joven ¿Porque no me negarás que estoy como un chaval? -La chica, que se ha unido a la conversación, y yo nos reimos.

-Desde luego, está claro -Le contesto

-Pues cuando yo era joven como no teníamos ni esos aparatejos para la música ni tiempo para ponernos a pensar si escribíamos o no, lo que hacíamos cuando esperabas el tranvía o la alsina era hablar con la gente de la parada. Pues no conocías gente así y creo que era mucho mejor, podías hablar con quien fuera sin tonterías de botellones...
Sé que es de mala educación, pero sigo con el auricular más alejado a mi interlocutor puesto en el oido y ahora la música cambia a La Cuadratura del Círculo de Vetusta Morla.

-...ni cosas así, que parece que teneís que estar borrachos para hablar con los demás, ¿o no? -Volvemos a reir- ¿Lo ves? mira el chico este -Dice señalando al chico de la bolsa de deporte que sigue escuchando música en su MP3 apoyado en el anuncio de la parada- yo no sé si es que no nos oye o no nos quiere oir, con lo fácil que sería que se pusiese a hablar con nosotros -otra vez una sonrisa se dibuja en nuestros labios y pienso que tiene mucha razón, nos pueden los convencionalismos sociales
-A ver, ¿cómo te llamas tú niña?

-Rocío
-Mira que me gusta a mi Rocío. Di la verdad, ¿te parece que estoy diciendo tonterias?

-No, no
-No, mujer, di lo que piensas, ¿no crees que sería mejor si no tuvieramos tantas pamplinas en la cabeza?
-Hombre si, pero es que da mucha vergüenza ponerte a hablar con alguién que no conoces.
-Pero que vergüenza ni que niño muerto, ¿me ha pasado algo a mi por hablaros? -Nos reimos- Pues ya está, menos tonterías. ¿Tu cómo te llamas? -Me pregunta
-Carlos
-¿Tu crees que llevo razón?

-Si, claro, pero no se su nombre.
-Oju. ¿Que no te lo he dicho? Pues vaya, yo hablando de hablar con la gente y no me presento. Vaya formas -Nos reimos con nuestro simpático compañero de banco y veo como el chico nos mira de reojo algo sorprendido.
-No pasa nada
-Manuel me llamo.
-Encantado -Le digo mientras me estrecha la mano
-Pues eso ¿Y de donde venís? ¿De estudiar? Es que mi nieta anda estudiando estos días -Le respondemos los dos que sí - Eso esta bien, muy bien. Estudiar para que no tengais que romperos la espalda en el campo como yo.
De repente nuestro amigo Manuel se levanta
-Uy es mi autobus, pues nada me voy. ¿Veis como era más entretenido hablar con la gente?
Se van todos y me quedo en la parada. Sigue lloviendo, sigo en esa campana de aislamiento en la que solo se escucha ahora Beautiful Boyz de Cocorosie y me acuerdo de María José que fue la que me la enseñó.
Pienso en lo último que me ha dicho Manuel y le doy completamente la razón, era una de las cosas que amaba cuando estaba en Alemania, no había esa vergüenza para hablar con cualquiera, quizá deba volver a practicarlo.

"All those beautiful boys

Pimps and queens and criminal queers"
Se me dibuja una sonrisa y veo que desde luego la experiencia es un grado.
Me encantan los días de lluvia jejeje

viernes, 26 de junio de 2009

Habemus Tattoo

Si señor, ya llegó. La gran mayoría supongo que a estas alturas ya sabiais o bien de mi intención o bien de la realización. Pero bueno, como ya es una realidad os muestro algunas fotos del tattoo que me hecho aquí en Alemania a modo de despedida de Erasmus. Ya solo me quedan estas semanas de mucho cuidado y mucha higiene para esa zona, y sobretodo que no me dé el Sol. Todo fue de maravilla, la tatuadora era muy simpática y estuvimos hablando bastante rato (en alemán uoooooo jejeje) con lo que se hacía más amena la hora que tardo en hacermelo.
Otra pregunta que me habeis hecho muchos es si duele. Sí, duele, pero es soportable. Hay momentos que duele más otros que menos pero se puede llevar. También es cierto que depende de la zona, en mi caso cuanto más se acercaba al hueso en la parte inferior del tatuaje dolía más y también cuanto más se acercaba al gemelo en sí. Mi consejo, hacerse un tatuaje solo si estas convencido de que lo quieres y que estas dispuesto a soportar un ratillo de malestar.
Ahora lo único que se me despelleja toda la zona colindante (como cuando te quemas en la playa).
En fin, sin más aquí algunas fotos de entre ayer y hoy (Pinchad en las fotos para verlas en mejor calidad):
Un saludo a todos

viernes, 3 de octubre de 2008

Un poquito de Historia en Braunschweig

Hola amiguitos!
Debido a recientes acontecimientos, que se resumen en que me han engañado, y al final, este fin de semana, voy a ir al Oktoberfest, a München (Munich), a pesar de los trillones de horas de tren, y muchas más sin dormir. Pues he decidido, que aunque tenía preparado un aporte especial, por falta de tiempo, os voy a hablar de la ciudad vecina a la mía ( porque si, Wolfenbuettel es una ciudad, aunque parezca un pueblo). Os hablo de Braunschweig (Brunswick), la cual es una bonita ciudad, que se encuentra a 15 min. en bus de Wolfenbuettel.
Está de aquí es una calle de Braunschweig, por la noche (en realidad, eran las 7 y media, y como veis no había ni Cristo).
Braunschweig no es una ciudad excesivamente grande, se podría comparar a Granada, pero al igual que Granada, ser pequeña no quiere decir que no tenga su encanto. Empezando por el parque que hay en Konrad-Adenauer Strasse, el cual es grande a la par que impresionante. Además es recorrido por uno de los múltiples ríos de esta ciudad, y el viaje en barca es precioso, para quien quiera (se pueden alquilar canoas para recorrerlo).
Después de salir del parque, una buena opción es dirigirse a Kohlmarkt, que es una bonita plaza peatonal, situada en el centro de la ciudad, donde hay una gran actividad comercial. Pero lo verdaderamente interesante vendrá si continuamos un poquito más adelante, porque iremos a dar con el Palacio de Heinrich der Löwe (Enrique el León), que se observa a continuación, y la estatua de Braunschweiger Löwe (El león de Braunschweig, que podemos ver aquí a la izquierda también). Enrique el León es toda una leyenda en Alemania. Vivió en el siglo 12, y hasta que su primo Barbarroja (no, no es un pirata, era un emperador romano) lo derroco, fue uno de los nobles más importantes de Europa. Fundó ciudaades como Braunschweig, Munich, Lübeck y Luneburgo. En el apogeo de su reinado sus territorios ocupaban toda Alemania, parte de Polonia, parte de Austria y Suiza. Su mujer, Matilde, era hermana de Ricardo Corazón de León, lo cual le proporcionaba un gran poder a nivel europeo. Se distinguía por ser un gran estratega, una persona muy inteligente, muy codiciosa, y sobretodo, muy ambiciosa.
Cuando Barbarroja lo desposeyo de sus tierras, Enrique pasó 3 años en Normandía con su suegro el rey de Inglaterra (Enrique II). Tras otro breve exilio murió en Braunschweig y fue enterrado en la Catedral de la ciudad. La parte macabra la pusieron los nazis, que en 1935 exhumaron la tumba con "fines arqueológicos". Incluso Hitler acudió, pero lo que encontraron no agradó excesivamente a los nazis, puesto que el cabello de Enrique era curiosamente negro como el carbón. Este descubrimiento fue silenciado por la maquinaria propagandística naza, puesto que Enrique simbolizaba esa conexión cuasi divina de la raza Aria, ya que había sido un hombre tremendamente poderoso, y claro reconocer que no era rubio, podía dar lugar a las dudas en la raza superior. En la parte norte de la catedral, se encuentra una puerta que, según los habitantes de la ciudad, tiene marcas de garras del león de Braunschweig, que lloraba a su dueño muerto. La realidad es que son marcas de las armas de los soldados, los cuales afilaban sus enseres contra la puerta.
Espero que os haya gustado la crónica de Braunschweig, cuando vuelva de Munich, prometo escribir la 4º parte de la historia interactiva y una crónica sobre mi experiencia en el Oktoberfest
Besos y Bis Bald